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La Morera de Montsant: El Gepec se pierde por el Montsant Los bomberos localizaron pasadas la una de la madrugada a una docena de excursionistas perdidos desde la tarde Dimarts 4 de novembre de 2003, Isaac Albesa, Diari de Tarragona.- Lo que tenía que convertirse en una excursión de placer de poco más de ocho horas, acabó en un susto muy grande para una docena de excursionistas que tenían previsto pasar la jornada en la Serra Major del Montsant. La excursión, organizada por el grupo ecologista Gepec de Reus, salió de la Morera y se les hizo de noche cuando intentaban regresar al punto de salida. Al final, gracias a los teléfonos móviles, los Bombers de la Generalitat lograron localizar a los excursionistas pasadas la una de la madrugada, sin ningún daño personal. Eso sí, tuvieron que regresar de noche y llegaron casi a las cinco de la mañana. Una auténtica aventura. Obrint els sentits. Éste era el nombre de una de las excursiones habituales que el Gepec organiza por las comarcas tarraconenses. Carles Balcells, fotógrafo naturalista y la médico Carmina Poblet, eran los dos guías de una jornada que tenía como objetivo «hacer trabajar a los cinco sentidos en lo alto del Montsant, un lugar que no tiene nada que envidiar a los Pirineos», explicó el mismo Balcells. Inicialmente, esta excursión estaba programada para el pasado 19 de octubre, aunque la climatología de aquella jornada hizo aplazarla hasta el domingo, día con una previsión meteorológica mucho mejor. Fueron 10 los excursionistas que se reunieron a las ocho de la mañana en Reus para dirigirse a la Morera. Eran personas de todas las edades -el mayor, un hombre de 73 años- y varias procedencias (Reus, L'Espluga, Falset, La Morera y Valls), algunos de ellos con experiencia en la montaña y otros que salían por primera vez, según explicó Balcells. Subieron con normalidad a la Serra Major por el Grau de l'Agnet; pasaron por el Comellar de la Cova de l'Os, hasta llegar a la propia Cova de l'Os, situada a más de 1.000 metros de altitud. De allí siguieron hasta la Font de les Canaletes, habiendo pasado por el Pont natural y el Tros del Celestí. «Sobre las cinco de la tarde nos dimos cuenta de que nos habíamos desorientado», explicó el guía, «intentamos rehacer el camino pero la noche se nos tiró encima y a pesar de la luz de la luna fue imposible regresar con sólo dos linternas», continuó Balcells. Se pusieron en contacto con Protección Civil, les indicaron donde se encontraban y dos dotaciones de Bombers de la Generalitat empezaron a buscarles por la zona. Salieron sobre las ocho de la tarde, realizaron el mismo camino que los excursionistas -más de tres horas- hasta localizarles en una pequeña cueva donde se resguardaban del frío que empezaba a hacer, según explicó Xavier Izquierdo, un bombero del parque de Tarragona -natural de Cornudella- que conoce muy bien la zona y a pesar de tener el día libre -igual que los otros tres- se encargó del rescate. Balcells considera que el motivo de la desorientación fue un cambio no previsto de vegetación, en una zona muy espesa, que provocó un desconcierto en la expedición. Balcells logró controlar en todo momento a todas las personas que realizaron el viaje. «Teníamos ciertas provisiones e íbamos bien equipados, un hecho que nos ayudó a pasar el tiempo a la espera de la llegada de los bomberos», recuerda Balcells. «Cuando llegamos a la zona donde estaban esperándonos, entre el paraje conocido como La bitlla y Els castells, vimos que los expedicionarios empezaban a estar fatigados. El frío que empezaba a hace en esa zona que se acerca a los 1.000 metros fue lo que nos hizo decidir a volver andando, pese a que algunos caminaban con una cierta dificultad. No era prudente quedarnos toda la noche en la montaña», recordó el bombero de Cornudella del Montsant. Los afectados Por su parte, Enric Pereira, un vallense de 56 años que integraba la expedición, recordaba su experiencia. «No fue dramático aunque algunas personas se asustaron. Es normal, no es fácil estar perdido en medio de la montaña por la noche y saber reaccionar», explicó ayer por la mañana, cansado tras una jornada prevista para siete u ocho horas y que se alargó hasta las cinco de la madrugada, casi 24 horas después del inicio de la excursión divulgativa. A pesar del susto, Pereira -aficionado a la espeleología y excursionista desde hace muchos años- tiene muy claro que volverá a salir a la montaña. «Es lo que me gusta y lo seguiré haciendo mientras pueda», sentenció. Señalización
deficiente
Hace unos días andábamos un grupo de amigos desde Ulldemolins hacia la ermita de Sant Bartomeu y comentamos en más de una ocasión las deficiencias existentes en la señalización de un recorrido que teóricamente, según la Diputació, es asequible para cualquier persona, sin la necesidad de ser un excursionista experto. Nadie tiene que esperar que senderos y caminos estén señalizados como las autopistas, pero si que debería mantenerse una señalización correcta, orientativa y clara para evitar pérdidas o despistes que pueden provocar algunos problemas. Sin embargo, en estas semanas de presentaciones y anuncios, está claro que los excursionistas suman pocos votos. 'El Montsant no es especialmente complicado pero tuvimos un problema de orientación' Carles Balcells, uno de los dos miembros del Gepec que dirigían la excursión, reconoce que fue una jornada complicada a pesar de que estuvieron en todo momento localizados. Balcells ha subido muchas ocasiones a la Serra Major del Montsant desde donde se puede observar claramente la riqueza paisajística de esta montaña situada en el Priorat. «Nunca había tenido hasta ahora un problema de estas características porque el Montsant no es especialmente un monte complicado, aunque en esta ocasión tuvimos un problema de orientación debido a un cambio en la vegetación», recordaba ayer por la mañana Carles Balcells, mucho más tranquilo después de la aventura nocturna. Balcells recordó que hace unos años tuvo un problema porque estando en lo alto de la montaña le desconcertó una espesa niebla que se creó en pocos minutos, aunque finalmente logró rehacer el camino. Balcells quiere aprovechar este incidente
en el Montsant para dejar muy claro que las actividades que organiza el
Gepec de forma habitual no tienen ningún riesgo para las personas.
«Hace muchos años que hacemos excursiones o actividades en
la montaña y nunca habíamos tenido un problema de este tipo
porque los monitores son gente preparada que no quiere tomar ningún
riesgo innecesario que ponga en peligro la integridad física de
los que participan en la excursión», explicó el monitor.
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